Véase cualquier diario deportivo de tirada nacional. Un jugador, cualquiera, está negociando la ampliación de su contrato. O un cambio de aires, a cambio de mayor remuneración económica. Los ceros empiezan a bailar en el papel y las calculadoras de los lectores curiosos echan humo. Pero el desconocimiento de cifras oficiales da paso a especulaciones y críticas en el mundo del fútbol. El último ejemplo es Carlos Tévez, cuyo salario ha oscilado de 40 a 80 millones anuales según el medio, cuando su sueldo real ronda los 20 millones de euros, sin contar con los ingresos publicitarios, según cifras presentadas por la Asociación China de Fútbol (ACF).

Ligas exóticas están aumentado su inversión a pasos agigantados con el fin de dotar de músculo competitivo a sus competiciones nacionales. Sin embargo, no hace falta echar la vista tan lejos. En Europa están los mayores exponentes de este círculo mercantilista, cuyos nombres son mundialmente conocidos, que producen millones a tiempo récord y que convierten a sus equipos en máquinas de merchandising. Las grandes ligas europeas han registrado una inversión de más de 15.000 millones en los últimos 6 años, según cifras presentadas por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol, con un aumento anual de 15 % en el gasto.

Según la prestigiosa organización France Football (conocida por repartir el mayor trofeo individual de este deporte, el Balón de Oro), este sería el ranking de futbolistas y entrenadores con mayores ingresos anuales del planeta. Cifras oficiales expresadas en millones de euros y que no dejan indiferente a nadie.

Futbolistas:

  • Cristiano Ronaldo: 87’5
  • Lionel Messi: 76’5
  • Neymar: 55’5
  • Gareth Bale: 41
  • Ezequiel Lavezzi: 28’5

Entrenadores:

  • José Mourinho: 28
  • MarcelloLippi: 23’5
  • Laurent Blanc: 20
  • Carlo Ancellotti: 15’8
  • Pep Guardiola: 14’5

Llama la atención ver como se cuelan en la lista dos nombres que desarrollan su actividad en una liga menor como la Superliga China, que está viéndose reforzada económicamente por un programa gubernamental que pretende potenciar el deporte rey en el país.Se ha colocado de hecho en segundo lugar en inversión de capital, sólo superado por la Premier League, cuyo gasto ascendió a 1 372 millones el pasado mercado estival. Un aumento de más del 200% con respecto al pasado año han registrado en el mercado asiático, según el gobierno del país.

Sin embargo, y con este baile de cifras, llegan también las críticas: en Europa cada vez se cuestionan más los sueldos de los futbolistas, y España es uno de los mayores ejemplos. El BOE recoge el convenio colectivo de los futbolistas profesionales pactado por la Liga Nacional de Fútbol Profesional (LNFP) y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), que marca un salario mínimo de 155 000€. Un 20 % más que el anterior convenio, que data de 2014. En contraposición encontramos el salario mínimo interprofesional en España, que está marcado en 707’70€. La diferencia es de algunos ceros.

El problema radica en que las cuentas no son públicas. El Barcelona, con 340 millones es quien lidera el ranking de clubes que más pagaron a sus futbolistas en 2016, con Real Madrid en el segundo lugar, 289. La lista se completa así: Chelsea (284), Manchester City (276), Manchester United (266), Paris St-Germain (255), Arsenal (250), Bayern Munich (236), Liverpool (216) y Juventus (198). Sin embargo, las principales ligas europeas de fútbol no hacen públicos sus balances de cuentas o topes salariales. Por este motivo, el aficionado tan sólo tiene los datos que los clubes ofrecena la prensa como recurso informativo. Ni una sola de las 7 primeras competiciones continentales hace público el tope salarial de los clubes.

En un mundo antagónico parece estar el deporte estadounidense. Su cultura deportiva, basada en el espectáculo como motor para crecer, entiende que la igualdad entre franquicias es clave. Por ello, los 30 clubes cuentan con el mismo margen salarial, en contraposición a las desigualdades europeas. Según cifras presentadas por la propia organización NBA, Mike Conley firmó con los Memphis Grizzlies un contrato histórico de 5 años a razón de 153 millones, que dan como resultado algo más de 30 millones anuales. Mayor salario de su club que Cristiano (20) o Messi (18).Las previsiones de futuro son positivas: la liga prevé que el tope salarial subirá a 108 millones en la 2018-19, a 109 millones en la 2019-20 y a 114 millones en la 2020-21. El umbral del impuesto de lujo quedaría en 130, 132 y 139 millones, respectivamente.

Con ello, se entiende que la visión externa que se extrapola de los salarios de los deportistas de talla mundial aumenta o disminuye su aceptación en función de la trasparencia y la cultura comercial del punto geográfico. En el caso de Europa, cifras cerradas y opacas ofrecen un mercado demasiado abierto y desigualitario, en un contexto en el que el aficionado desconoce el flujo económico. Estados Unidos, con un modelo transparente y topes salariales públicos y renovables, fortalece un espectáculo que no tiene competencia en la actualidad.

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